Restaurante Casona del Judío

El restaurante Casona del Judío, ubicado en una espectacular casona indiana del Siglo XIX en el Barrio de Monte, se ha convertido en referente de la gastronomía cántabra. Se encuentra en un entorno tranquilo y a pocos minutos de las playas y el centro de Santander.

De la mano del chef Sergio Bastard, elegido mejor cocinero del Arco Atlántico en el 2015, propone una experiencia gastronómica que combina una excelente cocina y un trato diferenciado que hace que cada cliente sea especial.

Un restaurante que no te dejará indiferente

SITUACIÓN

Repuente, 20-A, Monte – 39012 Santander

HORARIO

Martes a Viernes y Domingos de 13:00h a 15.30h
Sábados todo el día de 13:00h a 15.30h y 21:00h a 22:30h
Lunes Cerrado

CONTACTO

Teléfono: 942 342 726 / 648 446 937
Web: www.casonadeljudio.com

EXPERIENCIA  [Agosto del 2019]

Me acerqué expresamente a Santander para visitar el Restaurante Casona del Judío, como parte de mi ruta gastronómica de este verano y con reserva realizada antes del viaje a través de la plataforma El Tenedor (hay que aprovechar los Yums ganados). Me sorprendió su excelente puntuación 9.9/10 con casi 200 opiniones, así que no dudé ni un momento en desplazarme y hacerles una visita. 

Nada mas entrar, percibes esa sensación de restaurante acogedor (bonita chimenea para cuando llegue el frío), espacioso, moderno y singular. El chef nos recibió y explicó cada plato con pasión, entrega, detalle… un 10! También muy buen trabajo de todo el equipo de sala, atentos y educados. Atención especial para nuestro bebé de 9 meses, que más se puede pedir, verdad? Nos hicieron sentir como en casa.

Disponen de 2 menús gastronómicos o bien platos a la carta. Me decanté por el menú Raíces con un precio de 58€ por persona sin bebida. Si quieres maridaje, son 25€ por persona. También disponen del menú Gourmet con un precio de 68€ por persona sin bebida, con maridaje, son 39€ más por persona.

El menú Raíces consta de tres snacks, cuatro entrantes, pescado, carne y dos postres, además de los petits fours.

Para empezar, un macaron de anchoa, piparra frita (la más básica), mantequilla de sardina ahumada y pan hojaldrado. Y un caviar Cántabro con el que te hacen «jugar» para que adivines de que está elaborado. No iba mal encaminado pero no desvelaré el secreto 🙂

Después de probar los snacks, seguimos con el primer entrante: aguacate, caviar y pil-pil de lechuga. A continuación le siguieron un tártar de langostino sobre salsa holandesa, guisante lágrima con salsa bearnesa y jamón de waygu y por último el que más me gustó, arroz de ortiguillas, sabor muy intenso a mar, me encantó. Todos los platos con productos de primera, elaboraciones creativas y una presentación de los platos muy cercana. Como parte crítica, creo que tendrían que variar la combinación del aguacate con la lechuga, muy sosa la verdad.

El plato de carne fue una carrillera que se deshacía en la boca, con cebolla encurtida y su propio jugo. El pescado, un bonito con tomate y aire de vinagre de módena. Ambos perfectos, que más se puede pedir, no?

Y llegamos a los postres, el primer pase es el barquillo ácido con cremoso ‘de algo que ahora mismo no recuerdo’ y café. Disfruté de la combinación de dulces y amargos. Y el segundo postre, ideal para los amantes del chocolate y de los contrastes, hasta aquí puedo leer.

Para acabar, los «petit fours», diferentes elaboraciones a elegir a tu gusto.

De esta manera finalicé mi visita al restaurante Casona del Judío, me dejó muy buen sabor de boca y seguro que no tardará mucho en conseguir una estrella michelín. En definitiva, espectacular, no es solo comer, sino toda una experiencia gastronómica. Deseando repetir!!

Y no te preocupes por aparcar, el restaurante dispone de Parking.

LO QUE NO TE DEBES PERDER
«El menú Raíces y su arroz de ortiguillas«

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